Tema: Liga Española de Fútbol

Así se vivió la derrota de Brasil en Siria

A pocos kilómetros de zonas destruidas por la guerra, la Copa Mundial de Fútbol genera una expectativa insólita.

Héctor, el barcelonista

Su última gran alegría fue en 2015. Cuando el club ganó su quinta Champions, y los jugadores alzaron la copa entre serpentinas y confetis, Héctor agarró eufórico su bandera blaugrana, la amarró a una vara y salió en bicicleta por el barrio.

Abel Eduardo, el madridista

Supersticioso confeso, se persigna cuatro veces antes de comenzar cada partido y luego besa su anillo. Le confiere diferentes poderes a cada una de sus camisetas del Madrid. Una funciona para que marque Ramos, otro para los clásicos, otro para las finales.

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