Tenía veinticuatro años, y tanto en tan poco. Era ya uno de los pitchers más importantes de las Mayores, y no resulta descabellado suponer que se convirtiera también en el pitcher cubano más grande de todos los tiempos. ¿Qué significa eso? ¿Qué había y ya no habrá?
El país está inmerso en la peor crisis económica de su historia, mientras los cubanos viven bajo un régimen de control que niega derechos políticos y reprime la protesta pública.