De niño quiso ser veterinario. Cazaba cucarachas y abejorros y les quitaba las antenas para examinarlas, luego alimentaba con ellas a las lagartijas, y a estas, a veces, les abría la barriga con un bisturí para observarlas por dentro.
Desde mayo, Ruiz Urquiola -declarado “prisionero de conciencia” por Amnistía Internacional- fue encarcelado en la prisión provincial de Pinar del Río. Un mes después fue trasladado al campamento penal “Cayo Largo”, donde el sábado 16 de junio comenzó una huelga de hambre y sed.