En pleno fuego cruzado de órdenes ejecutivas y decisiones en las cortes respecto a la legitimidad de la actual política migratoria, activistas políticos cubanos que no han podido ajustar su estatus en el país norteño tienen ante sí un panorama de incertidumbre.
«Creo que lo dijo el gran fotógrafo inglés Don McCullin: “El Tercer Mundo no necesita más fotógrafos”. De ser así, me replanteo esa frase: yo ya tengo mi Tercer Mundo, y es Cuba. Ese es el mundo que más me interesa mostrar, contribuir a que finalmente, y entre todos, mostremos su verdad».
«La tendencia a cazar “represores” en la actual campaña política “chivatea a tu chivato” remite más a una cacería de brujas de siglo XV europeo que a cualquier intento genuino de hacer justicia. Justicia no es venganza, e incitar a una cacería como quien localiza un Pokemon no tiene una finalidad de reparación como alegan quienes lo promueven».
«Prefiero siempre que el escenario de un poema y la entidad a quien dirijo mis palabras queden sumidos en la mayor ambigüedad posible. Me siento mejor cuando la expresión fluctúa entre dudas esenciales, permanentes, y proposiciones transitorias, tácitas o explícitas, destinadas a un oído que me escuchó alguna vez y que, supongo, podría escucharme aún».
‘Los placeres del exilio’ son, más que nada, la posibilidad de hacer una lectura que pudiéramos llamar imaginal y a contracorriente de la historia caribeña y americana; una novedosa forma de ver la realidad desde la conciencia de un sujeto que, aunque se sabe colonial, no vacila en apropiarse de la lengua del amo para lograr su independencia cultural y política.