Qué le importa a Putin. Ya ha gobernado Rusia, impunemente, por diecisiete años, más tiempo que ningún otro hombre, salvo Stalin y Brezhnev, desde la abdicación de Nicolás II hace exactamente un siglo.
La oposición cubana haría bien en conservar la relativa independencia de Estados Unidos que Obama, benévolamente, les regaló, o si se quiere, les forzó a aceptar, y mantener la distancia con un gobierno que en solo dos semanas ya ha colocado a su país al borde de una perniciosa crisis política y casi constitucional.
Hoy, 20 de enero, el 45to Presidente de los Estados Unidos toma posesión en la Oficina Oval. Comienza un reality que el mundo seguirá con los pelos de punta y que durará, mínimo, cuatro años.
Entre las muy pocos beneficios que trajo a Cuba el malhadado “período especial”, haber puesto punto final a las expediciones militares cubanas es seguramente el más grande, aunque Fidel, por supuesto, no lo haya visto como un beneficio, sino como una calamidad que le impidió seguir haciéndose el Napoleón en escenarios tan exóticos como las selvas centroamericanas y las sabanas de África.
Lo que parece claro en Venezuela es que la gente no es tonta, que no se puede hacer política sin pensar en lo que la gente quiere. Quiero pensar que hay que tener paciencia. Si esta fuera una serie de televisión, es como si hora estuviera comenzando una nueva temporada.