Las personas más viejas aseguran que el tornado fue peor que cualquier huracán. Los huracanes, por lo menos, se pronostican, dan tiempo a prepararse, no llegan tan repentinamente. Se nombran Flora, Iván o Irma. Cuando pasan, se sabe que son huracanes.
El saldo es el siguiente: cuatro muertos, 195 heridos; 1 238 derrumbes de viviendas entre totales y parciales; decenas de escuelas, círculos infantiles, policlínicos y otras dependencias estatales.
El evento produjo tormentas locales severas con vientos que alcanzaron en rachas los más de 300 kilómetros por hora. Cayó granizos en La Habana y un tornado F4 destrozó varios municipios: Regla, Guanabacoa, San Miguel del Padrón, 10 de Octubre...
La Santa Biblia, un libro hermoso, sabio, con metáforas y parábolas poderosas, que lanza profecías sobre cualquier cosa, que abriga como ninguna otra cosa abriga y que lo ve venir todo, pero que no muestra la más elemental fórmula matemática o ley física que demuestre con pruebas empíricas que tal terremoto será la semana que viene entre las 7 y 10 de la mañana.