La tarde del 24 de junio de 2026 dos sismos consecutivos impactaron la zona norte-costera de Venezuela. El fenómeno natural produjo una catástrofe sin precedentes. En el transcurso de este mes, las cifras no han hecho más que acrecentarse; según el gobierno de Delcy Rodríguez, se cuentan cinco mil 546 fallecidos y 16 mil 740 heridos. En campamentos temporales se han refugiado unos 23 mil damnificados. Según ese parte oficial, 17 mil 907 personas perdieron sus viviendas.
La ciudad más afectada fue La Guaira, y la costa central del país fue la región donde hubo mayores. Fueron 39 segundos durante los cuales dos sismos —con magnitud de 7.2 y 7.5, respectivamente— cambiaron la vida de todo un país.
Este viernes, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, hablaba de 920 muertos y tres mil 360 heridos tras los sismos en Venezuela. Con el paso de las horas y los días esas cifras crecerán aún más.
En las profundidades de la crisis multidimensional que hace años vive Cuba, la inundación, el fango, los destrozos del viento en los cultivos y en las casas, los objetos perdidos… no son solo las cicatrices pasajeras de un desastre natural.
Tras el paso del huracán Melissa este 30 de octubre, el fotógrafo Raúl Henríquez Medina atravesó «la calma pesada, casi apocalíptica» de Santiago de Cuba. Estos son las...