Melissa: el poderoso huracán que golpea una Cuba ya en crisis

    El evento meteorológico de gran intensidad llega a Cuba por la costa suroriental, una de las zonas más pobres y vulnerables del país.

    Melissa llega al oriente de Cuba tras arrasar Jamaica —en ese momento con vientos sostenidos de 295 kilómetros por hora, categoría cinco en la escala Saffir-Simpson— y convertirse oficialmente en el tercer huracán más intenso en los registros meteorológicos de la cuenca del Atlántico. 

    En la tarde noche del martes, Melissa se aproximaba a la mayor isla del Caribe con la fuerza de un ciclón de categoría cuatro, de acuerdo el aviso de ciclón tropical de las 6:00 p.m. del Instituto de Meteorología de la República de Cuba (INSMET).

    Los partes indican que la interacción con tierra jamaiquina provocó cierto debilitamiento en la intensidad de Melissa (hasta entonces ubicado en la categoría cinco), pero después de esta medianoche —a unos 110 kilómetros al suroeste de Santiago de Cuba, según el radar de Pilón en la provincia de Granma— sus vientos máximos superaban los 215 km/h, con rachas superiores, y su presión central era de 950 hectoPascal.

    Con una velocidad de traslación de hasta 15 km/h, y rumbo nordeste, Melissa continuó acercándose a territorio cubano, y finalmente su ingreso, ocurrido poco después de las 3:00 a.m., se situó en Playa El Francés, municipio Guamá, un punto sureño de Santiago de Cuba. 

    De acuerdo con el meteorólogo Javier Serrano, en diálogo con el periodista Mario J. Pentón, el huracán tocó las costas cubanas habiendo disminuido un tanto su intensidad, hasta la categoría tres, pero aún con vientos que superaban los 200 km/h.

    Ya desde la tarde de este 28 de octubre las bandas externas del huracán comenzaron a afectar toda la región oriental del país con chubascos, las cuales no han dejado de incrementarse con el avance del fenómeno. El INSMET advierte que las lluvias serán muy intensas, principalmente en zonas montañosas, con acumulados entre 200 y 450 milímetros, mientras que los vientos alcanzaron ya el novel de tormenta tropical en las primeras horas de la noche de este martes (velocidades entre 70 y 95 kilómetros por hora, con rachas superiores). 

    Desde hace horas son fuertes las marejadas, con olas entre cuatro y seis metros en las aguas al sur de las provincias de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. Ya en la madrugada de este miércoles habría olas de hasta ocho metros, lo que puede generar inundaciones de moderadas a fuertes en ese litoral.

    Según fuentes oficiales, se han evacuado en la isla unas 650 mil personas. Las autoridades declararon la «alarma ciclónica» para los territorios desde Guantánamo hasta Camagüey, y la fase de «alerta» para las provincias de Ciego de Ávila y Sancti Spíritus.

    La primera secretaria del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Granma, Yudelkis Ortiz, informó en Facebook que no fue posible priorizar el suministro eléctrico en las provincias orientales antes de la llegada de Melissa. De hecho, fueron desconectadas las principales termoeléctricas del oriente cubano, entre ellas Felton (Holguín) y Renté (Santiago de Cuba), por razones de seguridad operativa y vulnerabilidad ante el ciclón.

    «Vamos a estar sin electricidad. Hay que buscar la manera de informarnos por otras vías para conocer las principales noticias de las fases», comentó la funcionaria sobre la necesidad de mantenerse atentos a las orientaciones oficiales pese al inminente apagón generalizado.

    El meteorólogo más famoso del país, el doctor José Rubiera, advirtió este lunes desde su canal de YouTube que Melissa será un huracán «gigantesco y monstruoso», y por tanto «peligrosísimo». 

    En la noche de este martes contó en el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana que Melissa había tardado ocho horas en atravesar Jamaica, y que las montañas de la isla vecina lo debilitaron, pero al salir al mar, hacia las seis de la tarde, pronto ganó en organización y recuperó su ojo central.

    Aunque dejó tierra jamaiquina con categoría tres, el huracán tendría en las siguientes horas 180 kilómetros de aguas calientes antes de llegar a Cuba. El punto de salida de la isla se espera sea Punta Lucrecia, en Banes, Holguín. 

    Ya este miércoles, Rubiera señaló que el meteoro tardará entre seis y siete horas en cruzar tierra cubana y señaló como un gran peligro las inundaciones en una zona montañosa en que, además, coinciden varios ríos importantes.

    ***

    Melissa impacta a Cuba en medio de la peor crisis, con un sistema electroenergético nacional prácticamente colapsado y más de tres millones de personas con graves problemas de abasto de agua potable, epidemias de dengue y otros arbovirus, una galopante inflación, y una gran escasez de productos básicos, incluidos alimentos y medicinas.

    El lunes se conoció que las Naciones Unidas puso a disposición del gobierno cubano hasta cuatro millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias (UNCERF, por sus siglas en inglés). El anuncio en la cuenta de X de ONU en Cuba, explicaba que este apoyo forma parte de un mecanismo de «acción anticipatoria» para llevar suministros básicos a las provincias orientales del país.

    https://twitter.com/ONU_Cuba/status/1982766336158929204

    A su vez, el embajador noruego en La Habana, John Petter Opdahl, informó que su país aportaría 400 mil dólares para la respuesta gubernamental al impacto del huracán.

    En medio de la confusión por la cercanía del huracán Melissa, el régimen isleño publicó a inicios de semana el enésimo programa para «corregir distorsiones y reimpulsar la economía», el cual muy probablemente sea sobrepasado —sin siquiera comenzar su puesta en práctica— por esta calamidad de magnitud insospechada que le sobreviene a un país ya sumido en la ruina.

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    Katia Monteagudo
    Katia Monteagudo
    Nació en el centro de Cuba, pero es ya chilanga por adopción. Pertenece a la generación del linotipo, a la mismísima era del plomo, pero sigue en el oficio por puro deseo casi 40 años después de haberse licenciado en la Universidad de La Habana.

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