En las profundidades de la crisis multidimensional que hace años vive Cuba, la inundación, el fango, los destrozos del viento en los cultivos y en las casas, los objetos perdidos… no son solo las cicatrices pasajeras de un desastre natural.
Tras el paso del huracán Melissa este 30 de octubre, el fotógrafo Raúl Henríquez Medina atravesó «la calma pesada, casi apocalíptica» de Santiago de Cuba. Estos son las...
La imagen hosca y el rugido del mar frente a Gibara, en el nororiente de la isla, señalaban este miércoles apenas el final del primer acto... Previsiblemente, Melissa seguirá pasando durante buen tiempo en aquel costado de Cuba.
Según reportes meteorológicos, Melissa tocó las costas cubanas habiendo disminuido un tanto su intensidad, hasta la categoría tres, pero aún con vientos que rondaban los 200 km/h.
La élite del régimen no conoce el dolor por la muerte de un familiar que murió ahogado en una inundación o aplastado por un derrumbe, ni la desesperación de no tener techo o de perder cada una de sus pertenencias; tampoco sabe ahora lo que es vivir a oscuras durante días.