Los jineteros están por todas partes, sobre todo en las zonas turísticas y en los bares de moda, que proliferan en los últimos tiempos. Son verdaderos escuadrones armados a base de labia que han convertido su identidad cubana en una daga punzante que entierran en la carne de los extranjeros que aterrizan aquí en busca de ese ansiado dolor.
Cuba necesitaría no solo un #MeToo, necesitaría una verdadera, arrasadora revolución de mujeres que comience por convencer a las propias mujeres de que no tienen que aguantar lo que ningún hombre aguantaría...
Arrastraba una profunda depresión, nos dice la prensa oficial, en un país donde los medios nunca dicen nada y donde tampoco está permitido sentir otra cosa que no sea un furioso optimismo por el porvenir.
La reventa de tarjetas Nautas es considerada una actividad económica ilícita, y como tal es condenada según el artículo 228 del vigente Código Penal cubano.
Cuatro años después, Somos + parece haber traicionado varias de sus premisas democráticas esenciales, o al menos haberse agotado en su lucha contra un gobierno totalitario que no reconoce la pluralidad política.