La mañana del 12 de mayo de 2015, Cándida López recibió en su casa de Regla, a las afueras de La Habana, una llamada fulminante desde Ecuador. Nueve meses después, todavía sigue buscando la manera de repatriar el cadáver de su hija suicida, guardado en las neveras del Departamento de Medicina Legal de Pichincha, Quito.
En El Fanguito hay apenas una calle, la calle 30. Una franja que marca el verdadero límite del Vedado. De 30 hacia adentro, como quien busca el apacible olor a río, todo concluye. De 30 hacia afuera, como quien busca el humo citadino, todo comienza.
Existe, en La Habana de 2016, un joven con un negocio. Existen, además, clientes tímidos, clientes voraces, clientes desesperados, clientes juguetones, retozones, vivarachos. Existe, ilegal, la mercancía.
En el portal de la Compañía, un cartel grande recalca cuatro veces, para evitar cualquier confusión, que Tony Menéndez es el Gran Maestro, el Rey del Espectáculo en Cuba.
Vamos, por supuesto, a contar la isla de Cuba, pero sabemos muy bien que Cuba, por suerte, está ya en muchos otros sitios, y que es muchas otras islas. No queremos obviarlas. Creemos que a pesar de todo lo que se ha dicho, o quizás justamente por eso, aún queda todo por decir.