San Rafael es el mismo caserío de la época del asesino, una aldea rala en torno a un paradero de trenes abandonado. Rodrigo se presenta como un pueblo de ángulos exactos, en una carretera poco frecuentada. Entre Rodrigo y San Rafael, por un camino extraviado, está Las Nieves, el legítimo feudo de Simón Cepero, el barón sangriento de estos campos.
La principal táctica de la Microfracción parece haber consistido en hablar mierda. Se citaban en la granja de Aníbal Escalante, se tomaban unos rones, se jamaban unos puerquitos con tostones y yuca, y parece que en una de esas alguno pegó un tarro. Pero lo que más se hacía allí era hablar basura.
No parece que los novelistas colombianos vayan a descubrir agotado, de la noche al día, el mayor yacimiento temático que brinda su realidad nacional:...