“Este es el mejor béisbol del mundo y hay un cubano por cada lado, estamos orgullosos de verlos ahí”, dice Yandry, uno de los hijos de Rodolfo, mientras acomoda encima de una mesa de madera el televisor LCD de su casa.
El racismo de Gurriel es el mío, y el de nosotros, y llegado cierto punto uno debiera, ciertamente, aplicar un ejercicio de conciencia sobre todas esas cosas que has dicho o has hecho pensando que eran correctas, creyendo que no segregaban o disminuían a nadie, y de qué manera específica lo hacen, en qué país y en qué escenario.
El grupo asiático en la segunda ronda está compuesto por cuatro equipos: Japón, Holanda, los judíos y Alfredo Despaigne. Los comentaristas deportivos cubanos, por...
Nada, absolutamente nada, como el musicalizador de los entre innings. Al gráfico del line-up chino le engancharon una melodía de Revolución Cultural, de legiones de campesinos felices cultivando arroz bajo el sol luminoso de la Patria de Mao, que la única respuesta que se me ocurre para semejante agravio es que la televisión estatal china haya presentado el line-up cubano con Barbarito Diez de cortina fondo.