La danza —que enriquece el acervo del Carnaval de Barranquilla y, más allá, de la región Caribe colombiana— representa el ahínco de los guerreros farotos que vengaron y dignificaron a sus mujeres, abusadas en la época colonial.
Isabel Muñoz sintió un día las tremendas ganas de fotografiar la danza. Parece abstracto: fotografiar la danza. Esa energía, la belleza de cualquier movimiento,...
Había enfermado en los años en que Cuba internaba obligatoriamente en sanatorios a las personas diagnosticadas con VIH. Fuera de ellos, el miedo a la enfermedad convivía con el rechazo hacia quienes la padecían. Para Crespo, El Mejunje no fue solamente un sitio donde escuchar música: fue uno de los primeros lugares donde pudo volver a mezclarse con los demás.