Más que multis, somos trans. Transculturales antes que multiculturales, con gol de Fernando Ortiz en los minutos de descuento contra las huestes de Estudios Culturales que siguen encapsulando el mundo.
Más allá del uso de cualquier soporte actual, quizá convenga hoy recuperar ese espíritu. Invertir el obsoleto clamor de Warhol por el derecho de todos a quince minutos de fama.
Díaz-Canel es heredero directo de Raúl antes que de Fidel Castro. Y si en otros tiempos los cubanos esperaban ansiosos por lo que este último iba a decir, hoy la pregunta sobre él se concentrará en lo que va a hacer. La suya va a ser una dimensión fáctica. No se le esperan discursos sino medidas. Nadie le demandará que lo ilumine sino que lo mejore.
Resulta que los líderes del partido conservador Ley y Justicia, en el poder, han decidido eliminar a Charles Darwin y a Lech Walesa de los libros de texto.
Ser opositor en Cuba significa soportar la censura, la criminalización y los incontables procesos represivos del régimen. Ser opositor y de izquierdas en Cuba se traduce en invisibilización, moralización, abandono y desprecio por parte de la otra oposición, más visible, mayoritaria, que se reconoce de derechas. En un terreno de exclusiones, donde la posverdad y el sensacionalismo determinan los rumbos hacia el futuro, para alguien como yo no queda más que vivir expuesto a un fuego cruzado.
El consenso entre los referentes del periodismo de reputación es sólido: una fuente confidencial no convierte un rumor en información publicable. Un medio solvente no disemina un rumor citando como única fuente a otro medio que lo difundió primero.