Ha llegado tarde a casi todo lo que se le pueda dar importancia. Tarde a las clases. Tarde a su primera novia. Tarde a la universidad. Tarde al periodismo. Tarde a Frank Sinatra has a cold y al propio Sinatra. Tarde a Quito (regresó a La Habana). No confía mucho en su éxito porque piensa que alguien que se llame como él no puede llegar bajo ningún concepto a nada relevante, a menos que se haga de un seudónimo pegadizo o que componga letras —bien que lo sabe— para un grupo de reguetón.
En Guanabo la gente compra a los vendedores de meriendas y echa los desperdicios en la arena. Termina el almuerzo y echa los desperdicios en la arena. Hace el amor y echa los desperdicios en la arena. Pesca y echa los desperdicios en la arena.
El barrio desearía que sucediera al revés. La tierra erial tachando río, proveyendo terreno donde levantar más chozas. El Almendares es marca registrada de la inmundicia de La Habana, ya desde hace años lo sabemos. Lo que ignorábamos, entre otras cosas, es que a unos metros de la orilla una muchacha arroja una manta al suelo y se deja caer para sestear, y que El Fanguito tiene un Comité de Defensa de la Revolución. La monumental organización de masas del país es tan masiva que está, inclusive, donde se prohíbe estar.
Los cosplayers aguardan en el rellano o acodados sobre el pasamanos de la escalera. Bordeo el corredor hasta cruzarlo en dirección a uno de ellos. Toco su hombro con el índice y se voltea lento. El pelo teñido de rojo; el tinte, ya fuera por agua o sudor, se había deslizado hasta manchar en gotas de sangre pálida el cuello de su camisa. Le pregunto quién organiza el proyecto.
Cuba parece más estadounidense cuando Major Lazer y DJ Diplo aterrizan en La Habana y levantan los ánimos de esta ciudad sin ofertas económicas, capital estacionaria.
Los días anteriores La Habana había permanecido seca, con yerbajos amarillos tendiéndose sobre el verdor pobre de los céspedes. Míster President y su familia caminan por las calles. En la ciudad se anuncian cambios...