Hay algo en estos retratos de Day Casas que los alejan del típico fotoshooting para modelos Instagram y de la estética tropicaloide del videoclip cubano. Se intuye una pretensión high couture, un acabado tan detallado de las atmósferas que hace pensar en lo que está ocurriendo fuera de esa composición.
Los recuerdos de La Habana se me gastan. Anoto un montón de preguntas cursilonas para Abraham Echevarría (Mr. Sad) sobre su relación con la cuidad. Sobre todo, quiero que me hable de él mismo.