El día que Silvio Rodríguez recibió un fusil AKM en una ceremonia oficial, muchos se quedaron perplejos. La imagen recorrió el país y las redes con una velocidad que no tuvieron sus últimas canciones. No fue un acto militar ideológico cualquiera. Fue un gesto simbólico en un momento en que la represión, la escasez y el cansancio han convertido la vida cotidiana en un territorio áspero. Para muchos, la foto confirmó una distancia que llevaba años creciendo entre muchos de los artistas más influyentes de Cuba y el público que siempre los ha considerado refugio inequívoco.
Así había cantado antes en la Colina Universitaria (y el audio esta vez tampoco era el mejor, según contó luego gente del fondo), pero la clausura figurada y práctica de la función no deja de ser significativa en la Cuba post-11J.
En Cuba, alguna vez escuchamos a Ray Fernández sin saber de quién se trataba. Síntoma de posteridad: si la obra debuta antes que el autor, y se difunde sin depender exactamente de él, es bastante probable que esta continúe cuando el autor ya no esté.
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país.
El esfuerzo cubano por la libertad tiene en sus héroes y sus heroínas la savia del país futuro. El registro de los luchadores prodemocracia que fallecen cada año ofrece, al mismo tiempo, un mosaico de las características generales y los detalles de esa empresa.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.