Entre los grupos teatrales surgidos en Cuba a fines del siglo pasado, El Ciervo Encantado destaca por la pulsión de replantearse en cada espectáculo. Durante más de dos décadas ha posicionado una rigurosa investigación técnica, con todo el entrenamiento relativo al performer y la voz, el cuerpo como herramienta y archivo.
“No se puede hablar de un teatro cubano honesto, aunque queramos, en estos momentos. Vivimos en una sociedad que ha tenido que simular lo que no somos...".
En el portal de la Compañía, un cartel grande recalca cuatro veces, para evitar cualquier confusión, que Tony Menéndez es el Gran Maestro, el Rey del Espectáculo en Cuba.