Demostrada, hasta hoy, nuestra ineptitud como pueblo, la única buena noticia que nos llega es que la injerencia extranjera y el estalinismo se auxilian más que nunca.
La oposición cubana haría bien en conservar la relativa independencia de Estados Unidos que Obama, benévolamente, les regaló, o si se quiere, les forzó a aceptar, y mantener la distancia con un gobierno que en solo dos semanas ya ha colocado a su país al borde de una perniciosa crisis política y casi constitucional.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.