A Edna Buchanan le han cerrado mil puertas en la cara, le han colgado el teléfono otras tantas, le han lanzado piedras, le han apuntado con un arma de fuego, la han amenazado de muerte y nada de ello ha hecho que se detenga en su misión: conseguir la historia más interesante posible y situarla en la portada del periódico.
Herr, el hijo aventurero de un joyero de Siracusa, Nueva York, no pertenecía a los jóvenes del pacifismo, pero llegó a la guerra en el momento en que comenzaba a tomar la cara terrible de la derrota y la desconfianza crecía.
David Carr fue muchas cosas, pero más que cualquier otra, nadie lo duda, fue un guerrero. Además de luchar contra su adicción, enfrentó a los dictadores de la industria mediática, encaró a los magnates del negocio editorial, destruyó a los impostores de la nueva era y, en la recta final, le plantó cara al cáncer.
Un periodista norteamericano promedio gana alrededor de 34 mil ciento cincuenta dólares al año lo cual, en turnos de ocho horas diarias en semanas de sesenta horas laborales, equivale a unos 12 dólares la hora.
Los delegados del congreso de la UPEC insistieron en que no quieren copiar lo que llamaron “el modelo de prensa capitalista”, y prometieron que el de Cuba sería especial, diferente, mejor que el de todos los demás países, incluso el de Noruega.
Tom: espantado de todo me refugio en ti. Ya ves que me ha sido imposible imitarte. Así pues, he decidido que, dado el significativo atraso nuevoperiodístico de nuestro periodismo, debo empezar desde cero.