En la tarde noche del 29 de diciembre, después de tres días de reuniones, gestiones y un total de ocho horas en la oficina de Rubén del Valle, Tania siente temor por primera vez. Sale a caminar por La Habana, un tanto desconcertada. El performance se ha anunciado para el día 30 a las tres de la tarde, pero ya algunos amigos le han advertido que no la dejarán llegar.
Entre las muy pocos beneficios que trajo a Cuba el malhadado “período especial”, haber puesto punto final a las expediciones militares cubanas es seguramente el más grande, aunque Fidel, por supuesto, no lo haya visto como un beneficio, sino como una calamidad que le impidió seguir haciéndose el Napoleón en escenarios tan exóticos como las selvas centroamericanas y las sabanas de África.
La dirección de la universidad había ordenado a la FEU (que en teoría era independiente) que “espontáneamente” se encargara de la hercúlea tarea de adecentar la cola del comedor. Para ello, los “líderes” juveniles organizaban unos horarios que ponían, por ejemplo, que el martes tocaba cuidar la cola a la Facultad de Ingeniería Eléctrica, el miércoles a Mecánica, etc.
Escucha parte del interrogatorio de un oficial de la policía cubana a Maykel González Vivero, uno de los periodistas detenido en la ciudad cubana de Baracoa, tras el paso del huracán Matthew.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.