Existe, en La Habana de 2016, un joven con un negocio. Existen, además, clientes tímidos, clientes voraces, clientes desesperados, clientes juguetones, retozones, vivarachos. Existe, ilegal, la mercancía.
En el portal de la Compañía, un cartel grande recalca cuatro veces, para evitar cualquier confusión, que Tony Menéndez es el Gran Maestro, el Rey del Espectáculo en Cuba.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.