Tema: emigrados cubanos

La milla peligrosa

Un escalofrío le recorrió el espinazo al advertir que llegaría a la esquina al mismo tiempo que el Dodge Charger negro y blanco de...

Edenis Sánchez: un alelí que florece en Chile 

Su llegada a Chile fue fruto de un intercambio cultural. El estallido social, la maternidad y luego la pandemia marcaron un giro inesperado: no pudo regresar con su hijo a Cuba. «No decidí emigrar, fueron cuestiones extras a mi voluntad», confiesa. 

Cuba, tanto de los demás, tan poco de los cubanos

Llamémosle X. Hace unas semanas me habló X., estadounidense, un tipo afable, entusiasta y periodista. Me pidió tips para aterrizar en La Habana, pistas...

«El béisbol me salvó del frío»

En una cancha de tierra en Chiguayante, bajo un cielo que no se parece al de La Habana, Jorge Luis Ramos Valdés lanza pelotas...

Días de Muertos: diáspora y flores amarillas 

Creo que fui a Oaxaca buscándola a Ella porque ir a Cuba no es una opción. Pero no la vi. No la pude invocar, no supe cómo. No pude pedirle perdón por no haber estado, por haberme ido, por no haber regresado. Pero el 3 de noviembre de 2024 la dejé ir. Tomó rumbo a Mictlán.

Migrar es aprender a respirar distinto

Desde entonces ha habitado tres geografías chilenas: Ñiquén, Tirúa y Concepción. Tres climas, tres culturas, tres formas de aprender a «respirar». En Ñiquén, el frío seco le partía la boca. En Tirúa, el viento helado lo abrazaba junto al mar. En Concepción, encontró algo parecido a Santa Clara: bohemia, música, vida.

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Alexander Díaz Rodríguez: «Soy un ermitaño y mi madre murió sola»

Los flamboyanes florecen en julio. Alexander Díaz Rodríguez camina...

Cuando la víctima termina en el banquillo

Hace unos pocos días, en Cocosolo, barrio habanero de...

Luis Manuel Otero: ¿Cómo entender el arte desde la prisión?

El tiempo parece dejar de existir cuando nos enfrentamos...