Ada Ferrer, historiadora cubanoamericana ganadora del Pulitzer, publica ahora Keeper of My Kin, unas memorias íntimas sobre ruptura y separación familiar que constituyen también un...
No conviene reconstruir Cuba. No porque sea costosa, dígase impagable; no porque alrededor de un millón de cubanos en edad económicamente activa hayan salido...
Esta última crisis a veces se fecha desde diciembre, cuando la Marina estadounidense cercó Venezuela, luego capturó a Nicolás Maduro y anunció sanciones contra cualquier país que suministrara combustible a Cuba. Históricamente, la isla ha dependido del combustible extranjero a precios asequibles para sobrevivir. Esta última medida fue, sin dudas, la gota que vino a colmar un vaso que llevaba rebosando demasiado tiempo. Pero la historia no empezó con el regreso al poder de Donald Trump.
La lucha por una Cuba sin dictadura no puede aislarse del paso que dicta el mundo contemporáneo. Tantas décadas de castrismo y de cubanocentrismo han fomentado cierta idea de la exclusividad. Tanto la redundancia triunfalista del régimen como el victimismo conveniente de parte de la oposición han creado la idea de que Cuba y su gente son el rojo en la diana.
El consenso sobre Cuba tiene una lógica simple: la crisis es política, el gobierno impide los cambios económicos necesarios, hay que cambiar el gobierno....