Lo que hay en Cuba es una repartición de la escasez, una distribución equitativa de la malversación. El socialismo improductivo nos volvió cultos en las escuelas y ladrones en los puestos de trabajo.
San Rafael es el mismo caserío de la época del asesino, una aldea rala en torno a un paradero de trenes abandonado. Rodrigo se presenta como un pueblo de ángulos exactos, en una carretera poco frecuentada. Entre Rodrigo y San Rafael, por un camino extraviado, está Las Nieves, el legítimo feudo de Simón Cepero, el barón sangriento de estos campos.