En la medida en que su lucha se magnificó y se convirtió en la de decenas de artistas, periodistas, activistas, ciudadanos con sentido común, su lucha ya no le pertenece, sino que nos pertenece.
Si una persona hace algo que atente o que pudiese parecer que atente contra el status quo del régimen en Cuba, esta persona no solo está renunciando a su derecho de libertad sino además a su derecho de apelación.
El esfuerzo cubano por la libertad tiene en sus héroes y sus heroínas la savia del país futuro. El registro de los luchadores prodemocracia que fallecen cada año ofrece, al mismo tiempo, un mosaico de las características generales y los detalles de esa empresa.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.