El tambor le concede arrojo a la garganta de quien canta. Marca el estado de ánimo, dice por dónde fluirá la sangre de la canción, de sus coros, sus pregones. Sea un golpe potente o una simple caricia, sin él no corre na por las venas.
Rostros duros, heridos, sobre cuerpecitos que juegan descalzos en los asentamientos que bordean el río Quibú (La Habana). Pareciera que cargan sobre sus hombros...
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.