La represión de voces y organizaciones disidentes tiene una larga y sombría tradición dentro del totalitarismo cubano. En los últimos meses, opositores políticos, artistas...
Las masivas protestas del 11 de julio de 2021 demostraron que el miedo podía romperse. Las que hoy recorren Cuba demuestran que esa lección sobrevivió a la represión.