De esta forma, la crisis es metáfora de arribo a algún lugar, a una estación determinada que, a su vez, será puro tránsito. Crisis puede ser sinónimo de «vivir siempre en peligro», con la conciencia alerta de nuestra situación en el universo, dice Zambrano recordando a Nietzsche; porque es la vida, y no sus avatares y aventuras extraordinarias, «el acontecimiento más peligroso del universo».
Mientras que ya existe numerosa evidencia sobre la retención de salarios, restricción de libertades, vigilancia política y sanciones por desertar, no se conoce la distribución exacta de los ingresos por país o misión, ni el destino final del dinero recaudado dentro de Cuba.
Pero en Cuba la basura no es la esfera del otro rechazado, sino el espacio común donde todo se descompone. El sujeto, en la indolente degradación del entorno, no tiene tiempo de justificar su pérdida: el hambre, el familiar que emigró, la madre enferma sin medicinas, el hijo perseguido por gritar en la calle durante los apagones, y un largo etcétera.
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país.
El esfuerzo cubano por la libertad tiene en sus héroes y sus heroínas la savia del país futuro. El registro de los luchadores prodemocracia que fallecen cada año ofrece, al mismo tiempo, un mosaico de las características generales y los detalles de esa empresa.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.