Cuando los quince me alcanzaron sin haber tenido novio, me volví sospechosa de ser homosexual. A la inseguridad que me generaba el hecho de no haber tenido novio se le sumó entonces algo peor: vergüenza.
Yo soy cubano nacionalizado en los Estados Unidos, lo que se dice cubano guion americano, pero en realidad es ahí donde yo vivo, sobre el guion, porque ambos países me son necesarios, claro, pero aun así no creo pertenecer del todo a ninguno.
"Las prisiones federales vienen siendo, para un cubano, como un hotel cinco estrellas. Podíamos cocinarnos, manipular hornos microwave. Nos vendían latas de troncho, de carne de res, jamón serrano, sardina, pollo deshuesado, prensado ¡Comida!".
"A un gramo se le sacan varias líneas pa esnifar. Hay personas que hacen unas líneas grandes, otras las hacen chiquitas. Pero un gramo da para pasar bien bien un día entero. El efecto de una línea de coca puede durarte de treinta minutos a una hora, depende de la reacción que tenga el organismo", cuenta Víctor.