Si una persona hace algo que atente o que pudiese parecer que atente contra el status quo del régimen en Cuba, esta persona no solo está renunciando a su derecho de libertad sino además a su derecho de apelación.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.