Javier Roque

Diez pulgadas de nieve en La Habana

De alguna manera, casi todo lo que debemos saber sobre el viejo está escondido en esa frase. Primero, que lleva casi cincuenta años en los Estados Unidos, desde que en 1967 se marchara definitivamente de Cuba para reunirse con su esposa y dos hijos (el mayor de ellos, Roberto Rodríguez Díaz, uno de los “niños Pedro/Peter Pan”), pero también huyendo de la cárcel por conspirar contra la Revolución. Segundo, que desde entonces ha vivido anclado siempre en la añoranza.

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

La conga: lo que no se acaba

El primero de enero de 1879, en los salones...

Antes del amanecer

La miseria, la ruina y el miedo dan forma a la cotidianidad en una isla que alguna vez fue llamada «la Perla del Caribe».