Luego de aquel conflicto del verano del 69, dice Covarrubias, la intervención cubana en México fue mayor, alentada por el giro tercermundista que daría la política exterior de Luis Echeverría.
En una reciente búsqueda bibliográfica sobre la injertación de la pedagogía soviética en Cuba, con amparo en el método de Antón Makarenko, encuentro grotescas y graciosas evidencias de cómo lograr que grandes masas dependientes de un producto puedan ser programadas a costa de las necesidades de las minorías dominantes.