La UPEC dice que ellos no mandaron nada a ese certamen. Ni falta que hace que lo aclaren. Como es usual en muchos eventos, los trabajos concursantes no tienen que ser enviados por los autores o por el medio de prensa que los representa, sino que el jurado puede hacer la criba por sí mismo.
Los encargos se centraban en monitorear búsquedas en Internet, pero también podían tratarse de comunicaciones privadas de periodistas próximos a salir de Cuba como corresponsales o enviados especiales de PL.
Los delegados del congreso de la UPEC insistieron en que no quieren copiar lo que llamaron “el modelo de prensa capitalista”, y prometieron que el de Cuba sería especial, diferente, mejor que el de todos los demás países, incluso el de Noruega.
La joven fue expulsada del centro de estudios por pertenecer al grupo opositor Somos+, al frente de Eliecer Ávila, quien hace unos pocos meses fue tildado por los miembros del movimiento de violar las premisas fundamentales del grupo.
El más envarado de los intelectuales cubanos trae una bolsa vacía a los convites. También uno puede, en la misma edad avanzada, con la cual es menos afín el giro de conducta, abofetearse un poco a sí mismo y decirse que ha estado tirando la capacidad de razonar por la borda.