Tema: Unión de Periodistas de Cuba (UPEC)

    La conspiración contra los necios

    La UPEC dice que ellos no mandaron nada a ese certamen. Ni falta que hace que lo aclaren. Como es usual en muchos eventos, los trabajos concursantes no tienen que ser enviados por los autores o por el medio de prensa que los representa, sino que el jurado puede hacer la criba por sí mismo.

    El ojo del amo o la cibervigilancia en Cuba

    Los encargos se centraban en monitorear búsquedas en Internet, pero también podían tratarse de comunicaciones privadas de periodistas próximos a salir de Cuba como corresponsales o enviados especiales de PL.

    La cola del comedor

    Los delegados del congreso de la UPEC insistieron en que no quieren copiar lo que llamaron “el modelo de prensa capitalista”, y prometieron que el de Cuba sería especial, diferente, mejor que el de todos los demás países, incluso el de Noruega.

    ¿Qué ha sido de Karla Pérez, la estudiante que expulsaron de una universidad cubana?

    La joven fue expulsada del centro de estudios por pertenecer al grupo opositor Somos+, al frente de Eliecer Ávila, quien hace unos pocos meses fue tildado por los miembros del movimiento de violar las premisas fundamentales del grupo.

    La vida de los puntos

    El más envarado de los intelectuales cubanos trae una bolsa vacía a los convites. También uno puede, en la misma edad avanzada, con la cual es menos afín el giro de conducta, abofetearse un poco a sí mismo y decirse que ha estado tirando la capacidad de razonar por la borda.

    Newsletter

    Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

    Te puede interesar

    Primera vez en un teatro

    Ninguna de las personas del público imagina el alboroto que había aquí poco antes de su entrada. La sala está llena de jóvenes que, de alguna manera, se conocen. La mayoría son muchachos que recién terminan el preuniversitario. Sus estilos son diversos, pero casi todos mantienen un código: están vestidos de negro.

    Pneuma

    El artista visual cubano Eldy Ortiz parece ser —en tanto fotógrafo y diseñador de estas escenas— un buscador incesante de imposibles evidencias metafísicas. 

    Gerardo Fernández Fe: sobre la flagrante errata, un tachón

    Leo las 835 páginas que tengo a mano de Gerardo...