Nos hemos olvidado de Daniel Llorente, el hombre que corrió con una bandera estadounidense en la Plaza de la Revolución hace dos años y fue internado en el Hospital Psiquiátrico de La Habana.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.