Para aguantar el aire contaminado, el foso del hambre, los mosquitos en la noche y el calor impenitente, Luz María, Chen y cualquiera que pasara por allí tenía que anestesiarse con alcohol.
Qué raro vivir en un año que se sabe que no será memorable, es como estar dentro de una tumba, nada de lo que pasa alrededor importa, nada puede cambiar los fundamentos de la fatalidad.
¿Y si Orlando Ortega ya no quiere ser más identificado como cubano? Si fuera ese el caso, ¿es esa razón para desear que se quiebren sus piernas? ¿Ese deseo sí sería expresión de lo cubano?
“No se puede hablar de un teatro cubano honesto, aunque queramos, en estos momentos. Vivimos en una sociedad que ha tenido que simular lo que no somos...".
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.