Algo, leve y trascendental, parece tramarse asimismo en esta Habana femenina que ha fotografiado Evelyn Sosa. Estas jóvenes también están paradas al borde del desastre.
Cuba necesitaría no solo un #MeToo, necesitaría una verdadera, arrasadora revolución de mujeres que comience por convencer a las propias mujeres de que no tienen que aguantar lo que ningún hombre aguantaría...
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.