Para Reyes no había duda de que, en democracia, era preferible el gobierno realista de Sancho Panza en la ínsula Barataria que el del utopista don Quijote en el territorio de la Mancha.
En Cuba no hay una comunidad homosexual, no en el sentido político, no como una red de organizaciones independientes capaces de formar una coalición de propósito, programa y acción comunes.
El gobierno necesita la opción del No para intentar validarse como un sistema democrático ante los ojos de la comunidad internacional. En apariencia, los ciudadanos mayores de 16 años podrán ejercer libremente su derecho político a votar a favor o en contra de una nueva Constitución.
Este 24 de febrero tres acciones sencillas van a decidir sobre 229 artículos, sumados a las disposiciones especiales, transitorias y finales: votar Sí, votar No o, simplemente, No Votar.
El tema de un Tribunal Constitucional ha quedado en segundo plano. Durante más de 40 años, la interpretación de las leyes cubanas y la comprobación de la constitucionalidad —las principales funciones de semejante tribunal— han recaído en la Asamblea Nacional