Lo que hay en Cuba es una repartición de la escasez, una distribución equitativa de la malversación. El socialismo improductivo nos volvió cultos en las escuelas y ladrones en los puestos de trabajo.
El país está inmerso en la peor crisis económica de su historia, mientras los cubanos viven bajo un régimen de control que niega derechos políticos y reprime la protesta pública.