Entre las muy pocos beneficios que trajo a Cuba el malhadado “período especial”, haber puesto punto final a las expediciones militares cubanas es seguramente el más grande, aunque Fidel, por supuesto, no lo haya visto como un beneficio, sino como una calamidad que le impidió seguir haciéndose el Napoleón en escenarios tan exóticos como las selvas centroamericanas y las sabanas de África.
Lo que parece claro en Venezuela es que la gente no es tonta, que no se puede hacer política sin pensar en lo que la gente quiere. Quiero pensar que hay que tener paciencia. Si esta fuera una serie de televisión, es como si hora estuviera comenzando una nueva temporada.