Las campanas han sido cifra sonora de la rebelión histórica tanto como, en los días anónimos, han sido pacientes testigos del tiempo y los ciclos vitales de la comunidad.
Carlos asistía a reuniones políticas y leía el periódico Granma cada mañana. En el barrio se enteraba de todos los que se estaban yendo por el Mariel. No había que ser muy perspicaz. En Marianao los chismes vuelan más rápido que la luz.
En mi segunda cita con Cuba quise trabajar con algo que me frustraba profundamente; el hecho de ser tratada a veces como un medio o un objeto, desde una distancia ficticia y adornada frívolamente.
Algo, leve y trascendental, parece tramarse asimismo en esta Habana femenina que ha fotografiado Evelyn Sosa. Estas jóvenes también están paradas al borde del desastre.
De niño quiso ser veterinario. Cazaba cucarachas y abejorros y les quitaba las antenas para examinarlas, luego alimentaba con ellas a las lagartijas, y a estas, a veces, les abría la barriga con un bisturí para observarlas por dentro.
En el ensayo 'Viaje al corazón de Cuba', Carlos Alberto Montaner alega que no hubo en las últimas décadas mayor impulsor de la corriente anexionista que Fidel Castro.
La activista política cubana fue nombrada hace solo unos días Embajadora por la Libertad para las Américas de la organización Freedom House, basada en Washington, D.C., y deja esta advertencia para sus compatriotas dentro y fuera de la isla.