Gracias a una beca que le otorgó la Scholars at Risk , el científico cubano Ariel Ruiz Urquiola ha reanudado en la Universidad de Berna su carrera académica con el mismo proyecto investigativo por el que fue expulsado de la Universidad de La Habana.
De niño quiso ser veterinario. Cazaba cucarachas y abejorros y les quitaba las antenas para examinarlas, luego alimentaba con ellas a las lagartijas, y a estas, a veces, les abría la barriga con un bisturí para observarlas por dentro.
Sostiene que es lo único que no hay que tener en la vida. Está completamente seguro de que el gobierno cubano vendrá de nuevo por él, pero asegura que ellos “ahora no saben cómo responder porque no tienen delante a un opositor, a un activista de derechos humanos, lo que tienen es a un hacedor”.
Desde mayo, Ruiz Urquiola -declarado “prisionero de conciencia” por Amnistía Internacional- fue encarcelado en la prisión provincial de Pinar del Río. Un mes después fue trasladado al campamento penal “Cayo Largo”, donde el sábado 16 de junio comenzó una huelga de hambre y sed.