En 1994 llegaron los termos de cerveza a granel a Santiago de Cuba, y apenas cinco años después aparecieron los negociantes callejeros fabricando cerveza de botella.
Lo que parece claro en Venezuela es que la gente no es tonta, que no se puede hacer política sin pensar en lo que la gente quiere. Quiero pensar que hay que tener paciencia. Si esta fuera una serie de televisión, es como si hora estuviera comenzando una nueva temporada.