En 1994 llegaron los termos de cerveza a granel a Santiago de Cuba, y apenas cinco años después aparecieron los negociantes callejeros fabricando cerveza de botella.
Las masivas protestas del 11 de julio de 2021 demostraron que el miedo podía romperse. Las que hoy recorren Cuba demuestran que esa lección sobrevivió a la represión.