El día que Silvio Rodríguez recibió un fusil AKM en una ceremonia oficial, muchos se quedaron perplejos. La imagen recorrió el país y las redes con una velocidad que no tuvieron sus últimas canciones. No fue un acto militar ideológico cualquiera. Fue un gesto simbólico en un momento en que la represión, la escasez y el cansancio han convertido la vida cotidiana en un territorio áspero. Para muchos, la foto confirmó una distancia que llevaba años creciendo entre muchos de los artistas más influyentes de Cuba y el público que siempre los ha considerado refugio inequívoco.
En Cuba, alguna vez escuchamos a Ray Fernández sin saber de quién se trataba. Síntoma de posteridad: si la obra debuta antes que el autor, y se difunde sin depender exactamente de él, es bastante probable que esta continúe cuando el autor ya no esté.