Cuba necesitaría no solo un #MeToo, necesitaría una verdadera, arrasadora revolución de mujeres que comience por convencer a las propias mujeres de que no tienen que aguantar lo que ningún hombre aguantaría...
Florida, epicentro y cuartel general de MAGA (Mar-a-Lago), resistió a duras penas el embate de la ofensiva demócrata, aunque a un costo todavía por determinar.