Junior estaba tras las rejas desde el día anterior, que podría pasar a verlo y, además, le dijeron que no había marcha atrás: Junior no tiene residencia temporal ni transitoria en La Habana y, por lo tanto, pasado las 72 horas de estancia en la capital, como dicta el artículo 8 del decreto ley 217 de 1997 del Consejo de Ministros, sería deportado hacia su ciudad natal por no tener reconocido el derecho legal de permanecer en la capital del país.
Las masivas protestas del 11 de julio de 2021 demostraron que el miedo podía romperse. Las que hoy recorren Cuba demuestran que esa lección sobrevivió a la represión.