Así pasó el tiempo, y cumplieron años en Cuba, llegaron a tener ochenta, noventa, cien años, y siempre fueron extranjeros en el país donde vivieron toda la vida.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.