Sus inicios en la literatura, en la década de los 90, coincidieron con la ruptura de la barrera que permitía a los cubanos publicar en las grandes editoriales del mundo occidental. Desde 2007, Ena se ha enfocado en terminar su próximo libro, la novela El último pasajero.
Hacer propuestas cuyos requerimientos materiales son inespecíficos es dar margen a que el castrismo las aplique con lo que tiene y actúe como reformador; es ser el asesor técnico en la sombra.