En su primera consulta a una espiritista, Maribel recibió una noticia tan gratificante como desgarradora: viaje y dinero; soledad y dolor. Las dos primeras...
Creo que fui a Oaxaca buscándola a Ella porque ir a Cuba no es una opción. Pero no la vi. No la pude invocar, no supe cómo. No pude pedirle perdón por no haber estado, por haberme ido, por no haber regresado. Pero el 3 de noviembre de 2024 la dejé ir. Tomó rumbo a Mictlán.